Peeling químico con ácido glicólico, salicílico y TCA.

Rejuvenecimiento físico-químico de la piel. Peeling químico!
El peeling consiste en la eliminación de una parte de la epidermis o dermis a la que sigue una regeneración natural del tejido. Puede realizarse a través de agentes químicos, láser o dermoabrasión, que supone el uso de un dispositivo rotatorio abrasivo o de microcristales de óxido de aluminio.

La técnica elimina manchas cutáneas, pequeñas arrugas y aporta la luminosidad que la piel ha podido perder debido a la acción del sol, la fatiga, el estrés o el proceso natural de envejecimiento. En términos generales, el peeling mejora la calidad de la piel y aumenta la producción de colágeno y elastina, componentes esenciales para mantener la piel suave y firme.

Existen diversos tipos de peeling en función de si su actuación sobre la piel es superficial, media o profunda. Los superficiales dan lugar a un mejoramiento general de la piel y los medios y profundos son más indicados para la corrección de arrugas finas como las que rodean los labios o las conocidas “patas de gallo” y el tratamiento de las arrugas profundas y cicatrices como las del acné respectivamente.

Entre las sustancias empleadas se encuentran el fenol y los ácidos glicólico, tricloracético y salicílico y su elección dependerá del objetivo del tratamiento. La recuperación de la piel está sujeta al tipo de peeling realizado, es decir, la capa dérmica a la que se dirija, y su periodicidad irá en función del objetivo, así como del agente que se haya utilizado durante el procedimiento.

PEELING CON ÁCIDO GLICÓLICO
PEELING CON ÁCIDO SALICÍLICO
PEELING CON ÁCIDO TCA

Recomendaciones para el tratamiento de Peeling Químico .pdf

Protocolo para la realización del Peeling. pdf