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¿Es la obesidad contagiosa?

¿Es la obesidad contagiosa? Desde Nutriclinic te exponemos tres ideas sobre el problema y su solución.

1- Nuestro entorno: Si una persona sufre obesidad "es mucho más probable que las de su entorno más cercano también la sufran", existe un 'efecto contagio', de convertir a un sujeto normopeso en obeso simplemente por el hecho de estar relacionado estrechamente" con esa persona.
2 - Similitud con otras enfermedades: En las enfermedades infecciosas conocer los mecanismos de transmisión "permite planificar estrategias preventivas contra la expansión de la infección. Por analogía, si se identifica con precisión los mecanismos de contagio de la obesidad, tal vez podríamos prevenirla".
3 - Solución: "Por otra parte, el efecto contagio también se observa en el tratamiento de la obesidad. Diversos estudios han demostrado que cuando se prescribe tratamiento de la obesidad a un individuo, el efecto sobre la mejoría de los hábitos de vida saludable y la pérdida de peso se observa o contagia también en su entorno".
- Conclusiones: En definitiva, tanto en la fisiopatología como en el tratamiento, el entorno de la persona que sufre obesidad condiciona intensamente la evolución de la enfermedad, la cual afecta a más de un 20 por ciento de la población en España.
Fuente: SEME

¿Es la obesidad contagiosa? Desde Nutriclinic te exponemos tres ideas sobre el problema y su solución.1- Nuestro...

Publicada por Nutriclinic en Jueves, 3 de enero de 2019

Ondas de Choque para eliminar la Celulitis.

Ondas de Choque: Queremos presentarte el nuevo aparato Anticelulítico de cuarta generación X-WAVE que hemos incorporado a Nutriclinic, es ideal y el más moderno tratamiento para eliminar la celulitis y mejorar el aspecto de la piel. Verás los resultados desde la primera sesión y se realiza con un manípulo con cabezal, lo que significa que no lleva agujas.

En Nutriclinic te recomendamos que el día que te vas a hacer la sesión bebas mucho líquido para así facilitar el drenaje de las células grasas destruidas durante el tratamiento anticelulítico y de pérdida de volumen.

El Dr. Blanco recomienda bonos de seis sesiones para que el resultado sea más duradero en el tiempo y repetir el tratamiento una vez al año por lo menos. Las sesiones son de veinte minutos y es totalmente indoloro. Además sabes que tendrás la garantía de que el personal que te hará las sesiones está muy bien formado y siempre siguen el protocolo que manda el Dr. Blanco para lograr el resultado prometido.

Durante el mes de agosto la clínica se mantendrá abierta para seguir con la atención de nuestros pacientes.

 

Que la celulitis, si me lo plantease, podría ser mi amiga, total, lleva unos cuantos años conmigo.

img_portadaArtículo tomado de: ttp://smoda.elpais.com/articulos

Que la celulitis, si me lo plantease, podría ser mi amiga. Total, lleva unos cuantos años saludándome insistentemente cada vez que llega el verano para recordarme que tenemos una relación de lo más íntima. Pero para qué voy a mentir. Odio a mi celulitis. Lo siento en el alma, no podemos ser amigas. Lo intento, pero celulitis, entiéndeme, no te quiero sacar a cenar y mucho menos llevarte a la playa. Tú y yo no vamos a jugar a las palas en la arena. Tengo que romper con mi celulitis.

-¡Y una amiga llega al rescate para tratar de conseguirlo!!!

Tras haber probado unas cuantas cremas anticelulíticas a lo largo de mi existencia y abandonarlas por pura vagancia y olvido, una amiga de confianza menciona una palabra que nunca había escuchado: Carboxiterapia. “La solución a tus males”, me dice. Tras el ¿ein? de rigor investigo un poco más. La Carboxiterapia es una técnica para combatir la flacidez, la celulitis y para mejorar el aspecto de cicatrices. La Carboxiterapia amigas, consiste “en la aplicación del gas de dióxido de carbono por vía subcutánea mediante pequeñas infiltraciones en los tejidos afectados”. ¿CÓMO QUE SUBCUTÁNEA? ¿AGUJAAAS? Sí, aguja, en singular. Una minúscula aguja será la encargada de romper mi amistad con la piel de naranja. Odio las agujas. Me sacan sangre y miro hacia otro lado. Igual esto de la Carboxiterapia no es para mí. Paso de agujas. Mi amiga me calma y me dice que no pasa nada, que todo irá bien. “Supéralo, es más pequeña que una para la insulina”. Me recomienda consultar con el Dr. Blanco en Nutriclinic, donde ella se hizo el tratamiento y acabó tan feliz como para poder abrazarme, animarme y desearme suerte. Estoy lista para mi sesión de Carboxiterapia.

Sigo sus consejos y pido hora. Me recibe el Dr. Blanco que me pregunta por mi dieta (pues “medio bien”, aunque para nada soy como estas jóvenes lozanas) y si hago ejercicio (“procuro no hacer el ridículo en las clases de spinning”). El doctor calma mis temores informándome de que la Carboxiterapia es una técnica que nació hace mucho tiempo (en la década de los 50), cuando un grupo de médicos especialistas en cardiología de la estación de aguas termales de Royat (Francia) observaron que los pacientes con problemas de circulación sanguínea mejoraban en la calidad cutánea cuando se trataba con CO2 a nivel subcutáneo. Por eso facilitará mi ansiada ruptura con la celulitis. El doctor me cuenta que la Carboxiterapia funciona porque uno de los factores fisiopatológicos de la celulitis es el compromiso vascular y los problemas de circulación en la zona. La inyección de CO2 producirá “una vasodilatación automática de la vascularización”, lo que en cristiano vendría a ser que aumentará la cantidad y velocidad de flujo sanguíneo. El gas carbónico estará unas 24 horas en mi cuerpo y desparecerá por la respiración como el CO2. No podré tomar el sol en las próximas 48 horas. No hay efectos secundarios.

La cosa dura poco (unos 20 minutos) y la charla es de lo más amena. Eso sí, aviso para navegantes: la Carboxiterapia NO es indolora. Según tus niveles personales en el umbral del dolor, padecerás más o menos. Durante la sesión, se realizan varias inyecciones por mi pierna y vientre. La sensación de gas inyectado puede llegar a ser molesta, pero dura pocos segundos. Como un escozor en la zona de aplicación, pero por lo visto es indicativo de que la vasodilatación se está produciendo (es lo que tienen las rupturas que siempre son molestas y poco fáciles). La angustia que arrastraba antes de la sesión desaparece al averiguar que al finalizar un tratamiento de unas 10 sesiones de 20 minutos puede que hasta llegue a disminuir una talla. No sé si me he sugestionado tanto que realmente noto una mejoría (leve) tras una sesión en mi piel y tiene bastante mejor aspecto. La celulitis sigue ahí, pero en el fondo sé que nos estamos separando. Adiós celulitis, hola (proyecto de) piernas de Jane Fonda.